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Thu, Apr
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Por: Felipe Villafaña

En una contingencia sanitaria que todo México se une para evitar sea mayor, la Comisión Federal de Electricidad, es quien no entiende de las necesidades de las comunidades en general al contar con el servicio.

La mal autollamada empresa de calidad mundial, amenaza y crea pánico entre la sociedad, entre los gobiernos estatales, los municipales y hay una falta de solidaridad con quienes les otorgan sus grandes salarios.

La CFE, causa más temor que el coronavirus porque no sólo mata lentamente, sino que también trae consecuencias el no pagar a tiempo los recibos emitidos y todavía hay multas.

Están como buitres en la espera de saber quién cae primero, para atraparlo con sus afiladas uñas e incrementarles el costo de la energía eléctrica que suministran, como ha pasado con miles de mexicanos.

No admiten errores, provocan el anatocismo (el cobrar intereses sobre intereses) y todavía son capaces de remitir a la cárcel aquel particular, empresario, gobierno estatal o municipal que trata de buscar un convenio de pago.

En plena contingencia sanitaria, está a punto de cortar el suministro de electricidad a los pozos distribuidores del agua potable de los municipios, sin importarle que esto cause una pandemia mayor en los pueblos de Morelos.

Esto mantiene en vilo a los 36 presidentes municipales, quienes buscarán el apoyo del director general de la CFE, Manuel Barttlet Díaz, para que haya una prorroga en el pago del suministro de energía.

Sin embargo, los alcaldes temen sean rechazados en sus solicitudes porque hasta el momento la Comisión Federal de Electricidad sigue sin dar ningún tipo de apoyo, al contrario, cada vez elevan más sus cuotas.

La propuesta de los presidentes municipales es rechazada solamente por una mente enferma como la del diputado Marcos Zapotitla Becerro, quien señaló que anteceden sus fines políticos.

Quizá el diputado al igual que la CFE desconocen que actualmente cuando menos una tercera de la población morelense carece de los recursos económicos para pagar el recibo en tiempo y forma, es por ello que hay sectores sociales que solicitan también de dos a tres bimestres para poder pagar.

El mismo comercio en pequeño, los restauranteros, industriales y otros sectores sociales productivos hoy gritan contra las actitudes de la CFE en pretender quitar el servicio por la falta del pago.

En países pobres como El Salvador, se ha decretado haya morosidad en diversos servicios que presta el Estado, como es el del suministro de energía eléctrica y ello para evitar una crisis económica.

De regreso al país, la banca privada también ha manifestado y dado a conocer que quienes mantienen créditos de corto, mediano y largo plazo hay una prórroga de pagos con sus clientes.

En estos momentos la banca privada junto con la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, analizan evitar cobrar las comisiones al sacar dinero de los cajeros, que actualmente oscilan entre 20 a 36 pesos por el uso de los mismos.

¿Cuál es la intención? Que los usuarios con tarjetas de débito o crédito cuya sucursal esté lejos de su hogar utilice los de otras instituciones, sin que se le cobre la comisión y siga en confinación dentro de su vivienda.

Entonces ¿por qué la CFE sigue con su postura cerrada, retrógrada y antisocial en continuar con sus amenazas, con sus altos cobros y sin escuchar la voz del pueblo y otras instituciones que hoy requieren de su apoyo?.

La empresa de clase mundial hoy tiene la oportunidad de unirse a todo el pueblo morelense y evitar una pandemia, evitar que crezcan los casos de contagio entre la población, porque ahí también podrían ser sus familiares.

Debe dar la morosidad solicitada por las instituciones municipales y evitar el corte del suministro del agua potable que hoy es indispensable para la salud de todos, sin importar condición social.

También debe otorgar la prórroga solicitada por las comunidades, empresarios y comerciantes, para evitar desempleo y problemas de crisis que también traen inseguridad.

Ya es el momento que la CFE deje de ser una empresa inhumana, que provoca corrupción e impide el crecimiento del sector productivo en Morelos, así como en el resto del país.

La CFE, con su actitud indolente está a punto de provocar una pandemia del Covid-19 o coronavirus en el estado, pero es de insistirse que también sus familiares están en riesgo de contraer el virus. Por hoy es todo, nos leemos el viernes. Y no olviden navegar por nuestra página www.vidapolitica.com.mx, por nuestras redes sociales @vida_politica y a través de su cuenta del Facebook con sólo escribir en su buscador REVISTA VIDA POLITICA o Vida Politica Felipe Villafaña

Por: Felipe Villafaña

Aun y cuando el Covid-19 o coronavirus, está en boga y las recomendaciones son de auto confinamiento en los hogares, hay personajes de la vida pública que insisten en aprovechar esta contingencia para jalar votos en momentos que también iniciará el proceso prelectoral del año 2020-2021.

Hay quienes aprovechan salir a las calles para estar frente a las cámaras y micrófonos para dar sus dichos, de errores cometidos en el pasado reciente y también hablar sobre sus aspiraciones personales.

Tal es el caso de Francisco Moreno Merino, quien después de su salida del Congreso local, solo se le veía en Quintana Roo como delegado especial del Comité Ejecutivo Nacional del Partido Revolucionario Institucional.

Algunas ocasiones fue visto por Tepoztlán, en donde tiene una vivienda al igual que en Cuernavaca, o en restaurantes exclusivos en donde los comensales evitaban estrecharle la mano.

Ahora, a sabiendas de que ya iniciarán las precampañas y los trabajos internos dentro de los partidos como el PRI suele placearse en el centro de Cuernavaca, según de visita o conocer algunos espacios públicos.

La demagogia que es un común denominativo del ex diputado Francisco Moreno Merino fue presumida, tanto que ventiló su aspiración de ser el candidato del PRI al ayuntamiento de Cuernavaca.

Sin embargo, su pasado es ampliamente conocido por el electorado y podría quedarse en el camino, más ahora que el mocoso dirigente priísta, Jonathan Márquez, con el apoyo del CEN del PRI tiene la obligación de rescatar la capital de Morelos y algunas ciudades con candidatos de credibilidad.

Francisco Moreno Merino podrá tener muchas influencias en la Ciudad de México, pero en el estado es un cartucho quemado sin posibilidades de ganar siquiera la elección de su cuadra.

Así como el ex diputado local priísta, hay más personajes que de pronto saldrán a placearse, más ahora aprovechándose de los tiempos del coronavirus que ha causado pánico y compras de miedo en el estado.

Otros han iniciado campañas electorales, más cuando saben que pueden reelegirse en la curul y ahora saldrán a las calles para regalar gel antibacterial como un “apoyo social”.

Es cierto, todos los diputados federales del Partido Encuentro Social en Morelos, realizarán esa labor, pero por qué no antes cuando iniciaban los rumores sobre la presencia del Covid- 19 en la entidad.

Esta campaña prelectoral adelantada del diputado federal y mundialmente desconocido Jorge Argüelles Victorero, tiene un sentido: su reelección como diputado federal, o bien su ambición de ser el presidente municipal de Cuernavaca.

Ahora dice que acudirá con el Presidente Andrés Manuel López Obrador para gestionar más recursos financieros a Morelos, a fin de evitar que la emergencia sanitaria traiga problemas en lo económico y social.

Sin embargo, por qué no lo hizo con Jojutla que es su distrito y en estos momentos lo tiene abandonado, en donde todavía no se levantan de la desgracia dejada por el sismo del pasado 19 de septiembre del 2017.

Con el permiso del Instituto Morelense de Procesos Electorales y Participación Ciudadana, el soberbio Jorge Argüelles Victorero hará campaña y no pasará nada, porque al parecer los consejeros electorales están en una cuarentena desde hace varios meses.

De la emergencia sanitaria saldrán de sus cuevas muchos adelantados, quienes saben que vivir fuera del presupuesto ya no es un error y si un horror, por ello su urgencia de regresar cuando menos a una nómina oficial.

Ahora viene el lucro electoral y los partidos políticos lo saben, después de quedarse para ellos las prerrogativas financieras saldrán muchos vivales a regalar artículos para evitar el Covid-19.

Como también, habrá despensas gratuitas y con frijoles con gorgojos, con leche en polvo caduca, como sucedió en las pasadas elecciones con los preservativos y productos de primera necesidad echados a perder.

Mientras, la sociedad sabe que es tiempo de resguardarse, de no hacer caso a los falsos redentores y evitar este tipo de personajes que siguen sin llevar ningún beneficio al pueblo de Morelos.. ¡Ya lo veremos!. Por hoy es todo, nos leemos el miércoles. Y no olviden navegar por nuestra página www.vidapolitica.com.mx, por nuestras redes sociales @vida_politica y a través de su cuenta del Facebook con sólo escribir en su buscador REVISTA VIDA POLITICA o Vida Politica Felipe Villafaña

En un año de administración del gobernador Cuauhtémoc Blanco, hay avances, rezagos y todavía problemas del pasado que atender, sin duda alguna también hay las críticas con y sin sustento hacia algunos de sus colaboradores.

Hay también las encuestadoras que nadie sabe su metodología y el número de personas a las que solicitaron su opinión, pero dan cifras que para muchos son catastróficas.

Sin embargo, al nivel popular la figura del gobernador sigue siendo aprobatoria, tan es así que cuando sale a giras o reuniones de trabajo nunca falta la foto, hoy llamada selfie, con la persona que la solicita.

Entre los avances que hay dentro de la actual administración es la recuperación económica del estado, con base a sanear las finanzas públicas que el gobierno anterior, de Graco Ramírez, dejó un desastre y casi en la quiebra al estado.

Se han saldado adeudos con proveedores, van pagándose pasivos de miles de millones de pesos, que por omisión y hasta como burla dejó la administración del Partido de la Revolución Democrática.

Hay la recomposición y apoyo hacia los municipios, en donde para varias las pasadas administraciones del PRD, el PAN, PRI y Verde Ecologista dejaron múltiples adeudos, que en algunos casos hay ayuntamientos colapsados en su economía.

A todos hay el apoyo tanto financiero como de asesoría del gobierno estatal, a fin de que puedan salir adelante y los ediles dejen finanzas sanas, pero también sea evitada la ingobernabilidad.

Fueron tantos los abusos cometidos por el gobierno de Graco Ramírez y sus más de 40 ladrones, que al momento también dentro del Congreso local se han sanado las finanzas en un año y medio, tanto que hoy, los trabajadores que fueron burlados por los exdiputados como Beatriz Vicera Alatriste, Hortencia Figueroa Peralta y Francisco Moreno Merino, entre 26 más, hoy están tranquilos.

En todo ello ha apoyado la administración de Cuauhtémoc Blanco Bravo, incluso en el tema del sector Salud en donde también la pasada administración estatal dejó sin medicamentos y sin presupuesto los hospitales, clínicas y centros médicos familiares.

No se diga los múltiples adeudos a profesores en activo y en retiro, un desfalco en el IEBEM por parte de la administración Graquista de mil 600 millones de pesos en perjuicio de la comunidad morelense.

Cierto hay rezagos como es en materia de seguridad pública, una herencia maldita del gobierno de Don Ramírez y que también suele trabajarse a pesar de dejar una C-5 –prácticamente- desmantelado y con algunos elementos policíacos viciados.

A pesar de todo, en un año del gobierno actual no puede negarse que hay avances, quizá pocos, quizá algunos y quizá muchos, pero el principal elemento es que todavía faltan cinco años y el barco lejos de hundirse como lo dejaron va a flote.

Y aunque se enojen los “críticos” del actual gobierno, se estará mejor que antes, cuando menos hay visos de crecimiento, eso lo ve la sociedad y por ello le otorga su confianza al actual gobernador y la evidencia está en sus giras no en donde están los analistas de café.

Por: Felipe Villafaña

Después de las comparecencias de los secretarios de despacho del Poder Ejecutivo, los diputados locales evaluarán el trabajo de los mismos, pero también harán recomendaciones al gobernador sobre quién debe seguir o no en el cargo.

Sin embargo, hay quienes dicen que el buen juez por su casa empieza y no ser obscuridad de su casa, como sucede con algunos gritones legisladores quienes solo calientan la curul.

Rechazados por la sociedad está y fue evidente, la diputada del Partido Nueva Alianza, Blanca Nieves Sánchez Arano, quien solamente sabe gritar e insultar pero sus compañeros del magisterio la reconocen como una persona ligada en actos de corrupción, sobre todo de vender el Movimiento Magisterial de Bases.

Y de esas gritonas está la de Zacatepec la de los “tanates” en tribuna: Keila Celene Figueroa Evaristo, quien con su vocerrón siente que apaga el fuego sin problemas, pero también nomás sabe subir el tono de voz.

No se diga de las transas de Rosalina Mazari Espín, quien con su carita de “mustia” también tiene lo suyo al ser considerada como el principal obstáculo para el apoyo hacia los presidentes municipales.

Lo mismo pasa con el diputado pulquero y broncudo, José Casas González, a quien ya le gustó sentirse superior a todos, con actitudes de soberbia que son evidentes y sin reales resultados para su comunidad.

Hay diputados levanta dedos, sin trabajo legislativo como es el caso de Andrés Duque quien se lanzó contra la secretaría de Desarrollo Agropecuario, Margarita Galeana, porque corrió a su sobrina al cacharla por hacer mal uso de los recursos públicos.

Hay otros como el hoy coordinador de la bancada legislativa del Partido Encuentro Social, José Luis Galindo Cortés, un chaparrito con ínfulas de gigante de la política, que cada vez que habla, desconoce de los temas del sector agropecuario y salud.

Peor está la diputada morenista Elsa Delia González Solórzano, quien quiere hacer legal el transporte clandestino o sin concesiones, peor todavía es de las pocas que ni conoce la tribuna porque hasta pareciera le da flojera subir a la misma.

Y de las mismas improductivas está la perredista Rosalinda Rodríguez Tinoco, la esposa del dirigente del PRD, Matías Quiroz Medina, quien ni fú ni fá y menos do, re mi fa, sol la, si en el Congreso local, porque solo cobra sin hacer nada.

Hay otra de las esposas consentidas como es la del ex diputado Julio César Yáñez Moreno, quien le heredó a su conyugue la silla: Naida Josefina Díaz Roca que tampoco conoce la tribuna y poco asiste a su oficina, porque siempre está con su estilista.

De igual manera se puede hablar de Cristina Xochiquetzal Sánchez Ayala, la del Humanista, quien ocupa el cargo de diputada para acrecentar sus bienes patrimoniales, pero sin usarlos para acudir –cuando menos- a un curso de lectura.

En Jiutepec lo mismo pasa con la diputada Ariadna Barrera quien tiene una casa de gestión a la cual nunca asiste, su tiempo está dedicado a posar en la foto pero su labor legislativa también está abandonada.

No se diga de la panista Dalila  Morales Sandoval, que también piensa que con la bendición de Dios ya trabajó y se le dieron 10 millones de pesos para el Instituto de la Familia del Estado de Morelos y sigue sin presentar la iniciativa del mismo ente. Quizá ese dinero fue a parar a la cuenta bancaria del presidente del PAN en Morelos, Juan Carlos Martínez Terrazas, y familia.

Y la gente se pregunta, ¿quién es Maricela Jiménez Armendáriz?, porque tampoco hay una labor de ella y al final es una desconocida para la sociedad, tanto que prefirió transformar su figura personal.

Ana Cristina Guevara Ramírez, del partido Movimiento Ciudadano, una de las causas fieles al corrupto Jaime Álvarez Cisneros y la que su postura es solamente de apoyar el “feminismo”, de ahí no pasa.

También hay los misóginos del Congreso local, como Marcos Zapotitla Becerro que hasta guardia especial trae, cuando hace algunos años los trabajadores del Congreso local le invitaban de su comida y pagaban su pasaje para regresarse a Cuautla.

Todos los mencionados buscarán otro cargo dentro del servicio público, pero como por sus hechos los conocerás entonces la realidad es que ninguno tendrá ni una regiduría o ayudantía municipal.

Estos diputados locales antes de evaluar a otros deberían de verse a un espejo, regresar a sus comunidades y sabrán su realidad: ya nadie confía en ellos porque su labor es nula. Por hoy es todo, nos leemos el miércoles. Y no olviden navegar por nuestra página www.vidapolitica.com.mx, por nuestras redes sociales @vida_politica y a través de su cuenta del Facebook con sólo escribir en su buscador REVISTA VIDA POLITICA o Vida Politica Felipe Villafaña

Por: René Vega Giles

Los que acabaron su ejercicio público en el sexenio pasado regresan como “críticos” del sistema o del gobierno, porque saben que hay un pueblo sin memoria histórica y sobre todo al generar pueblos en el subdesarrollo tiene la oportunidad de acrecentar su fortuna económica.

Sin duda alguna, ahora olvidándose de su pasado reciente hay muchos como Jorge Messeguer Guillén quien con su frase, cuando era diputado, tres somos más que 20 fue beneficiado con un presupuesto remitido al Congreso local en la 48 Legislatura local para la compra de un terreno en donde sería construida la nueva sede.

Fueron entonces 11 millones de pesos que se diluyeron y en la 49 Legislatura local prometieron una investigación, pero no hubo tal y cuando regresó a la vida pública como secretario de Gobierno, luego como candidato al ayuntamiento de Cuernavaca por el PRD y después del fracaso como secretario de Movilidad y Transporte, Jorge Messeguer Guillén logró amasar una fortuna económica.

Hoy como crítico del sistema, se dice ser un hombre honrado, puro y –sin embargo- hay mucho que investigar sobre su paso por Movilidad y Transporte, de donde salió ampliamente beneficiado.

No es el único, recientemente la exsecretaria de Obras del gobierno estatal, Patricia Izquierdo, también trató de hacer señalamientos contra el presidente municipal de Jiutepec, Rafael Reyes Reyes, en un evento social y partidista, de inmediato recibió la rechifla.

En Jiutepec, la sociedad no tiene un olvido fácil de quienes le hicieron daño, tanto así que ante los gritos de la sociedad que recordó cuando tuvo el cargo de directora de Obras Públicas del municipio e informó sobre obras jamás realizadas por cientos de millones de pesos.

En la localidad la exsecretaría de Obras intenta hacer campañas de afiliación al Partido de la Revolución Democrática (PRD), pero ahí encontró el rechazo y el grito de “vieja ratera”.

Cierto es que hoy también los priístas son “críticos” como su dirigente Alberto Martínez González, a quien se le recuerda más por el borrachazo al estampar su auto contra la pared de un negocio en la avenida Río Mayo, de la colonia Vista Hermosa de Cuernavaca.

También hoy es “crítico” del régimen de gobierno, cuando como diputado gozó de las mieles del poder a tal grado de que hay cheques a su favor por un millón y medio, sin estar sustentado para qué o porqué.

Fue un buen alfil del gobernador Graco Ramírez, como su compañero Francisco Moreno Merino quien en una comida entre los integrantes de los tres niveles del gobierno dijo: “No soy priísta, soy un poco izquierdista”.

Desde lugares como Quintana Roo, Francisco Moreno Merino también cuestiona y anuncia su aspiración a ser presidente municipal de Cuernavaca porque asegura que le tiene amor a la ciudad.

No cabe duda que en estos tiempos preelectorales entre críticos y advenedizos el amor en tiempos de conavirus crece, pero no es un sentimiento por el desarrollo de las ciudades o el estado, sino hacia el presupuesto y por acrecentar las fortunas que armaron los “políticos” siendo parte del gobierno estatal o municipal.

Se vienen muchos viejos personajes que dirán tiene la solución para sacar a Morelos y sus municipios adelante, son esos demagogos del pasado ya conocidos cuya lengua quizá los haga llegar, otra vez, a los cargos públicos para beneficio de ellos mismos.

Por: Felipe Villafaña

Estamos a 16 meses del cambio de la elección intermedia, y los partidos políticos están agazapados, solamente observan los errores de los gobiernos estatales o municipales que arrasaron en el año 2018 para hacer leña del árbol que pretenden tirar.

Los 11 institutos políticos locales con registro, carecen de trabajo en las comunidades, algunos evidentemente son familiares y otros son manejados como concesiones o franquicias. Ninguno responde a las necesidades de los pueblos.

Quienes han salido un poco a las calles de Cuernavaca, principalmente son los hermanos Martínez Terrazas: Juan Carlos, Daniel y Adrián, como misioneros de alguna secta religiosa.

Organizan torneos de futbol soccer, regalan playeras con el logotipo del Partido Acción Nacional, tratan de evangelizar a los cuernavaquenses con sus ideales, que al final son los de seguir con el manejo de las prerrogativas financieras que reciben del gobierno estatal y federal.

Ahí está también el Partido Revolucionario Institucional o lo que queda de este, sin liderazgos como tampoco casi sin militantes y con posibilidades de perder el registro en la próxima contienda electoral.

Del Partido de la Revolución Democrática, al parecer solamente queda Matías Quiroz y su esposa, la diputada Rosalinda Rodríguez, quienes disfrutan de las prerrogativas mensuales por cerca de 800 mil pesos que les otorga el gobierno estatal, a través del Instituto Morelense de Procesos Electorales y Participación Ciudadana.

En el Partido Verde Ecologista, el único que manda y cobra es el corrupto ex diputado local Javier Estrada González, quien decide todo y sin ningún problema, porque al final es su instituto político.

En el Movimiento Ciudadano, el ex diputado Jaime Álvarez Cisneros también es firme en sus decisiones, todos los del comité estatal saben que sigue siendo su jefe político les guste o no.

Pero sin trabajo social al igual que el PVEM, porque su real militancia es solamente los integrantes de su comité y quienes están en algunos cargos públicos.

Hay más partidos como es Encuentro Social, cuyo dirigente Jorge Argüelles Victorero, solo piensa en ser el candidato a la presidencia municipal de Cuernavaca y ya.

La labor del PES dentro de la sociedad es nula, porque su dirigencia estatal no es de Morelos y desconoce al estado, desde su geografía y distintas formas de pensar por parte de quienes habitan los más de 400 pueblos.

Al Movimiento de Regeneración Nacional, solamente se sabe que es un partido, porque siempre están peleándose entre ellos con sus tribus y sin una dirección solo con un eslogan de ser la esperanza de Morelos.

Así con 11 partidos y más los que faltan en recibir su registro en la entidad son tirados a la basura más de 120 millones de pesos, porque ningún partido político tiene acercamiento con la sociedad y todos están conformados por familias.

Los que vienen tampoco son muy convincentes y detrás de los mismos aparecen viejos personajes con antecedentes de corrupción, ex diputados locales que todavía están bajo los cuestionamientos sociales.

De nada sirven hoy los partidos políticos, porque no son democráticos ni en su interior, suele tirarse mucho dinero para éstos y sin ningún tipo de resultado a favor de los morelenses.

Es necesario redireccionar el dinero que se les otorga, como también al propio Impepac, al ser instituciones caducas e inútiles esos 120 millones de pesos servirían más para que haya más lugares de jóvenes en las universidades y tecnológicos públicos del estado.

Para las campañas de prevención de la epidemia conocida como Covid-19 o coronavirus, el recurso sería de mayor importancia que tener franquicias en donde las familias suelen utilizar para beneficio personal.

 Faltan 16 meses para el domingo cívico, el de salir a las casillas y realizar un cambio democrático dentro del estado; Sin embargo, no se ven políticos en las próximas boletas y quizá es porque los políticos se extinguieron.

Vale la pena reflexionar sobre el futuro de Morelos, en donde hay que calificar lo que sirve y echar al bote de la basura, lo inútil, en lo último quitar el financiamiento a los partidos políticos es más que una excelente idea, es justicia social. Por hoy es todo, nos leemos el lunes. Y no olviden navegar por nuestra página www.vidapolitica.com.mx, por nuestras redes sociales @vida_politica y a través de su cuenta del Facebook con sólo escribir en su buscador REVISTA VIDA POLITICA o Vida Politica Felipe Villafaña

Por: Felipe Villafaña

En su afán protagónico en busca de sus cinco minutos de fama, el diputado federal por el Cuarto Distrito y presidente usurpador del Partido Encuentro Social, Jorge Argüelles Victorero, como Pedro a Jesús desconoció tres veces antes de que cante el gallo a uno de sus principales impulsores: José Manuel Sanz Rivera.

Del árbol caído como es el caso del Jefe de la Oficina de la Gubernatura, el diputado federal hace leña y todo porque tiene la ambición de ser el candidato del PES al ayuntamiento de Cuernavaca.

Al no poder ser candidato del Partido Revolucionario Institucional, a diputado federal por el Primer Distrito, Jorge Argüelles Victorero se esconde en el Movimiento de Regeneración Nacional en donde junto con el PES, que manejó la diputada local Maricela Jiménez Armendáriz, logra la candidatura.

Para lograr el triunfo, utiliza la figura de la actriz y cantante Belinda, con una campaña de proselitismo haciendo uso de la desgracia de quienes perdieron su vivienda o un familiar durante el sismo del 19 de septiembre del 2017.

Sin embargo, quien le da la bienvenida a Morelos a Jorge Argüelles es José Manuel Sanz Rivera, desde que estaba como el asesor del entonces alcalde y hoy gobernador Cuauhtémoc Blanco.

En la encrucijada que vive José Manuel Sanz, su coach como alguna vez lo mencionó, se olvida de viejos tratos como fue el prepararle el camino al diputado federal para que fuera el dirigente del PES.

No solo eso, hay muchos favores que Sanz le hizo a Argüelles, desde económicos, personales y políticos, de los cuales documentados solamente están aquellos relacionados con la apertura de varios negocios del legislador de la Cámara Baja.

Sin duda como dice el dicho: cría cuervos y te sacarán los ojos, ahí está el asunto de Jorge Argüelles Victorero, quien hace pareja con otro diputado local como es Marco Zapotitla Becerro, quienes diariamente suelen reunirse a desayunar en un comensal del centro de Cuernavaca.

Ambos son como los personajes caricaturescos “Pinky y Cerebro”, sobre todo cuando Jorge Argüelles le dice a Marcos Zapotitla: ¨Qué vamos hacer hoy Marcos”, y el otro responde: “Joder a quien se deje Jorge”.

Ambos diputados han incurrido en una situación que dentro de la política hay un refrán: quien traiciona una vez, traiciona toda la vida y efectivamente son la referencia de ambos personajes.

Hoy que Jorge Argüelles ha negado tres veces a José Manuel Sanz Rivera antes de que cante el gallo, también por los rumbos del sur y poniente del estado los habitantes hablan de la traición del diputado federal.

Es un legislador federal que no les ha llevado ni una sola gestión para la reconstrucción de los municipios afectados por el sismo del 19 de septiembre del 2017, tanto que pertenece a un comité instalado por el Presidente Andrés Manuel López Obrador y al que nunca asiste.

No se diga sobre el conflicto que hay entre los municipios de Xoxocotla y Puente de Ixtla, que no conoce ni de paso, también por su ignorancia supina desconoce dónde están ubicados los municipios de Miacatlán, Mazatepec, Coatlán del Río y Tetecala de la Reforma.

Como un buen protagónico plantea que la traición es un buen método para llegar a la presidencia municipal de Cuernavaca, una ciudad que seguramente desconoce cuántas colonias tiene, cuáles son sus pueblos, de dónde se origina su nombre y toda su historia desde que inició como villa y ahora ser la capital del estado.

Este personaje es un “político” golondrino es de los muchos que han llegado a Morelos y por la misma carretera de cuota “Miguel Alemán Valdés” regresan millonarios a su lugar de origen, como la familia Ramírez-Cepeda.

Y ese es el diputado federal de facto y presidente del PES en Morelos, quien al no tener trabajo legislativo ni traer un solo centavo al estado suele caer en la declarasionitis sencilla, en el espectáculo noticioso y que refleja su escasa capacidad política y cognositiva.

Pero sin darse cuenta que hoy el electorado no se basa en declaraciones o puntos de vista personales, sino en el trabajo que hagan los representantes populares en las comunidades que suelen encabezar.

Así es que Jorge Argüelles Victorero que no se haga ilusiones de ser el próximo presidente municipal de Cuernavaca, porque ni en las encuestas serias su nombre tiene un 0.1 de porcentaje dentro de las preferencias ciudadanas. ¡Guácala!. Por hoy es todo, nos leemos el lunes. Y no olviden navegar por nuestra página www.vidapolitica.com.mx, por nuestras redes sociales @vida_politica y a través de su cuenta del Facebook con sólo escribir en su buscador REVISTA VIDA POLITICA o Vida Politica Felipe Villafaña

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