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MÉXICO EN LLAMAS…

LA COLUMNA...
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Por: Immer Sergio Jiménez Alfonzo

No cabe duda que vivimos tiempos difíciles y peligrosos, y ello en virtud de que tal parece que la mentira es una de las herramientas que tiene el gobierno federal para tratar los asuntos sociales a su conveniencia. Así vemos que el discurso de los miembros del gobierno de la 4Transformación se apoya en lamentaciones recurrentes de que todo lo malo que se vive es producto de los gobierno panistas, perredistas y priístas y consecuente con ello, lo que le sale mal a los Morenistas es culpa de aquellos, no reconociendo su mal actuar.

López Obrador en su larga campaña política como candidato que abarcó muchos años, fue configurando una plataforma en su discurso en el que prometía una completa e inmediata lucha contra la corrupción, la violencia y los desajuste sociales que hundían a México en la crisis más profunda, prometiendo que acabaría con la llamada “Mafia del Poder” y su vida deshonesta al recuperar los recursos económicos mal habidos y destinarlos a programas sociales que estimularan un cambio social y se pudiera abatir la miseria en la que vive una gran parte de la población.

Sin embargo a más de un año que ganó López Obrador la elecciones y se le proclamó Presidente de la República y de que tomó posesión del cargo, sigue en la palestra política como si siguiera siendo ese candidato y no Jefe del Ejecutivo Federal, ya que sigue prometiendo diferentes planes o programas de diversa índole y no aterrizando completamente bien a ninguno, desautorizando aquellas acciones y opiniones de sus propios funcionarios y denostando a quienes critican esas acciones gubernamentales.

Por otro lado, desde su última época como candidato, empezó a aceptar a lo peorcito de los partidos azul, tricolor y del sol negro así como de la demás morralla política, con tal de poder llegar a ser Presidente y a muchos inclusive los incrustó en su equipo de trabajo gubernamental, y desatendiendo el orden alguno político en los Estados y lo peor….perdonando a la Mafia del Poder y asegurando que no se les perseguiría.

Así vemos que este gobierno de la 4Transformación ha tenido grandes claroscuros en su trabajo político que desconciertan y propician que se vayan creando antagonismos perversos entre la sociedad, ya que a quienes critican no importando su razonamiento los fustigan y llaman retrógrados y derechistas, y enaltecen a los que con razonamiento o sin ellos defienden el proceder gubernamental federal.

Y por último, lo que aconteció en Culiacan, Sinaloa, como corolario de una semana muy sangrienta en Michoacán, Morelos y Guerrero, al ordenar una acción policiaca militar improvisada, loca y sin la estrategia efectiva y eficiente para detener y encarcelar a Ovidio el hijo del Chapo Guzmán, plagada de yerros, anomalías y mentiras que se cometieron en torno a estos hechos, al decir que era un patrullaje normal y no una acción bélica programada para detener al chapito, que se les revirtió ya que una vez detenido, lo liberaron por una negociación con esos delincuentes cosa que dijo el Presidente que nunca se haría, lo que propicio que ardiera México, y otra vez las llamas del odio y la discordia afloraran en los grupos sociales con razón o sin razón, con argumentos o sin ellos, unos para criticar la acción gubernamental y otros para defender a capa y espada a López Obrador.

Pobre México que no encuentra la paz y la armonía. Ojalá y que cambien las cosas y le vaya bien al Presidente, porque con ello le va a ir bien a nuestro sufrido pueblo.

Ojalá…..