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LA INUTILIDAD DE LAS FISCALÍAS GENERAL Y ANTICORRUPCIÓN….

LA COLUMNA...
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Durante la administración de Graco Ramírez fueron creadas la Fiscalía General del Estado (FGE) y la de Lucha Contra la Corrupción, menor conocida como anticorrupción, presuntamente para ofrecer al ciudadano mayor certidumbre en las denuncias que realice y para someter a los servidores públicos que hayan incurrido en actos deshonestos.

Dos personajes fueron elegidos para ambos cargos: Uriel Carmona Gándara y Juan Salazar Núñez, ambos ligados hasta el cordón umbilical al exgobernador y amparados por los tribunales federales para que sigan con el cobro de su salario aunque sean un par de inútiles.

Hoy la Fiscalía General del Estado está dedicada en solamente recoger cadáveres, depositarlos en el Servicio Médico Forense, cobrar a los familiares para su entrega y solapar delincuentes.

Lo mismo pasa con la Fiscalía Anticorrupción que solo está dedicada a cazar charales y los grandes peces que hicieron daño al estado disfrutan del saqueo, ejemplo de ello es el propio ex gobernador Graco Ramírez.

El trabajo de los fiscales Uriel Carmona Gándara y Juan Salazar Núñez ha sido solo de estirar la mano, exigir dinero y padrotear el cargo hasta que se les termine el periodo por el que fueron designados para después también tener un millonario finiquito económico

Su actividad real es la de proteger los excesos del exgobernador y su familia, de quienes formaron parte de su círculo rojo y que sigan con el deleite de lo que obtuvieron al saquear al estado.

No solo Graco Ramírez es solapado por Uriel Carmona y Juan Salazar Núñez, también está Beatriz Vicera Alatriste quien finge una enfermedad para no estar en la cárcel, como debería de darse actualmente.

Lo mismo pasa con Hortencia Figueroa Peralta quien abrió una pozolería en su natal Jojutla, para pasar como un personaje honesto cuando fue parte de la vida pública.

Ambas junto con Francisco Moreno Merino, Jaime Álvarez Cisneros, Alberto Martínez González, Víctor Caballero Solano, Silvia Irra Marín y José Manuel Tablas Pimentel, entre otros, hicieron del presupuesto del Congreso local como un ente de su propiedad.

Todos ellos están denunciados ante las fiscalías General y Anticorrupción, pero las demandas –una con más de un año de haber iniciado- están en el escritorio de Uriel Carmona Gándara y Juan Salazar Núñez, archivadas.

Hay más en los archivos de los dos fiscales contra David Martínez Martínez, Jorge Messeguer Guillén, Topiltzín Contreras, Adriana Díaz Contreras, Adriana Flores Garza, Adriana Díaz Contreras, Cristina Faesler Bremer, entre varios más.

De todos ellos ninguno está en la cárcel, a pesar del evidente desfalco que hicieron en las dependencias que manejaron durante dos, cuatro y seis años que se sirvieron del dinero público.

Triste realidad para Morelos, pero los grandes ladrones y sus solapadores algunos siguen en la Fiscalía General del Estado y Anticorrupción, porque así es como suele manejarse la izquierda dentro de sus gobiernos.