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JUAN SALAR NÚÑEZ, SE EMPEÑA EN LLEVAR A PRISIÓN A “TEPOCATITOS” Y NO A LOS “TIBURONES” QUE SAQUEARON A MORELOS, BAJO LA BANDERA DE LA “NUEVA VISIÓN”…

LA COLUMNA...
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Por: Felipe Villafaña

La Fiscalía Especializada contra la Corrupción en Morelos (o Anticorrupción) pareciera que fue creada como aquel viejo programa de los años ochentas del siglo pasado (que pueden consultar en youtube los jóvenes) llamado “La Carabina de Ambrocio, porque solo sirve para hacer reír al amable público.

De hecho, el titular de la dependencia Jesús Salazar Núñez suele recordar al entonces famosos “Beto el Boticario” que hacía “magia” a través de la trampa, pero sirvió como distracción de las malas rolas de César Costa.

El comparativo entre la Fiscalía Anticorrupción con “La Carabina de Ambrocio” es como los viejos “dichos” de nuestros abuelos: no sirven ni para remedio.

Todo tiene un sustento, que hoy más que crítica debe ser un motivo de reflexión y que desde las esferas del poder haya el planteamiento serio y no personal o partidista en cambiar desde el fondo este tipo de instituciones como es la Fiscalía Anticorrupción.

Si está mal el jefe dentro de la dependencia, imagínese como está el personal, que tampoco dan una en lo que es su labor y por eso es urgente dejar de seguir tirando el dinero en instituciones disfuncionales a la sociedad, para mejor redireccionarlo al sector educativo con becas a los estudiantes de alto nivel, o a los deportistas con el verdadero orgullo morelense.

El asunto es que la Fiscalía Anticorrupción está más preocupada por sancionar un acto de deshonestidad contra un humilde elemento de la policía vial, que quizá le sacó los 100 ó 200 pesos a su víctima que es un automovilista.

Cierto es un acto de corrupción hecho por ese miserable elemento vial que fue acusado por un ciudadano honesto, quien está puntualmente al pago de sus impuestos y fue agredido por una persona.

Pero ese tipo de hechos suelen ser debatidos en las corporaciones policíacas en sus sectores administrativos, en donde hay un grupo de ciudadanos que califican los hechos e inciden en dejar en el desempleo a los servidores públicos de bajo rango señalados por la sociedad como corruptos.

La preocupación de la Fiscalía Anticorrupción es meter a la cárcel un elemento vial que es un buen detalle, pero se pierde cuando carece de la capacidad en sancionar a los grandes ladrones que le robaron al pueblo de Morelos millones de pesos.

Tal es el caso de Graco Ramírez, una Elena Cepeda, una Beatriz Vicera Alatriste, una Hortencia Figueroa un “tarerazo” como lo es Jaime Álvarez Cisneros por mencionar algunos de los muchos que en el sexenio pasado saquearon a Morelos.

El ridículo del fiscal Anticorrupción, Juan Salazar Núñez, cada vez es mayor con tal de “dar resultados” y decir que trabaja, con un equipo que sirvió al sexenio pasado como él mismo y su compromiso no es con el pueblo que le paga, sino con aquel que le dio el cargo, cuando dejó de ser su consejero jurídico: Graco Ramírez.

Es por ello que la Fiscalía Anticorrupción, su papel ya no es buscar fincar responsabilidades hacia los grandes ladrones del estado, sino protegerlos con la mala integración de las carpetas de investigación que judicializan.

Juan Salazar Núñez jamás le pegará a la mano que le dio de comer y lo sacó de la mediocridad en que siempre subsistió, por eso Graco Ramírez y su pandilla en Morelos jamás será tocada ni con el pétalo de una rosa.

Para el fiscal Anticorrupción, los grandes peces de la corrupción son inexistentes, ni los charalitos son tomados en cuenta y por eso va por los tepocates, que son esas libélulas de los charcos que ahí nadan por subsistir.

En su gran responsabilidad social que tiene hoy el Congreso local en asumir la austeridad republicana de Andrés Manuel López Obrador, para disminuir el gasto y poder enfrentar la inversión en estos momentos tiene una gran obligación social: desaparecer la Fiscalía Anticorrupción.

Ya no hay los recursos financieros para seguir con la alimentación de un grupo de personas que no le sirven al pueblo, que deberán regresar a sus casas y dejar de afectar las finanzas públicas.

Tan malo es el trabajo de la institución que carecen de capacidad hasta para promover sus comunicados, que no son referentes para informar a la sociedad sino para evidenciar su pésima labor.

La Fiscalía Anticorrupción en Morelos, es un gasto innecesario, del que deben de darse cambios a fondo y su desaparición tendrá que darse de inmediato, en beneficio de Morelos.

Y para pescar tepocatitos en los charcos ya ni los niños, porque prefieren leer un buen libro a saber quién es Juan Salazar Núñez. ¡Cínico!. Por hoy es todo, nos leemos el lunes. Y no olviden navegar por nuestra página www.vidapolitica.com.mx, por nuestras redes sociales @vida_politica y a través de su cuenta del Facebook con sólo escribir en su buscador REVISTA VIDA POLITICA