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MORELOS, AHOGADO EN MATERIA DE JUBILACIONES Y PENSIONES…

LA COLUMNA...
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Por: Felipe Villafaña

Las jubilaciones y pensiones dentro del sector público están convertidas en un pesada carga, porque cada vez son destinados más recursos hacia ese punto tanto en los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial, así como órganos descentralizados, la universidad pública estatal y los municipios.

El conflicto mayor fue al final del sexenio del exgobernador Marco Antonio Adame Castillo, cuando la bancada legislativa del Partido Acción Nacional, dispuso con su mayoría de legisladores locales reformar la ley y aprobar que quienes cuenten con 12 años de servicio ya pueden tener el beneficio, en los empleados de confianza.

Precisamente la mayor carga que hoy se tiene en el servicio público son las jubilaciones doradas, la de 17 magistrados y hasta dos diputados y unos cinco expresidentes municipales.

Pero hay también exservidores públicos con tres o más jubilaciones porque trabajaron en el gobierno federal, en el Poder Judicial, como exgobernadores, exacadémicos universitarios y lo que venga porque todavía viven.

Por ejemplo, está el caso del exgobernador interino Jorge Arturo García Rubí que percibe un salario y prestaciones como Ejecutivo estatal en turno, también como magistrado presidente del Tribunal Superior de Justicia y como exdirector de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos.

De esos hay muchos casos más de quienes también se jubilaron en ayuntamientos o en el Congreso local, al igual que en organismos descentralizados.

El tema de las pensiones y jubilaciones dentro de tres años podría colapsar la economía local, porque cada vez son más los trabajadores de confianza que pueden obtener el beneficio sin haber trabajado 30 o más años al servicio del Estado.

Hay instituciones como el Colegio de Bachilleres del Estado de Morelos, en donde la plantilla laboral de académicos y administrativos actual es de 300 empleados, pero la nómina del personal jubilado es de 350 extrabajadores que la mayoría cumplió con el requisito legal.

El COBAEM está a punto del colapso financiero, porque ahora tiene un número mayor de personas en retiro que en activo, en la misma situación están otras instituciones del nivel medio superior en Morelos como el Conalep y los conocidos como Cebetis, Cebetas y el propio TSJ.

Es más, la propia Universidad Autónoma del Estado,  mantiene conflictos con su personal jubilado y pensionado, que aumentará más y el presupuesto federal como estatal dentro de poco será insuficiente para sus nóminas.

En varios ayuntamientos, sobre todo los más importantes del estado hay problemas con el personal que laboró, porque también dentro de los mismos sus tesoreros en los temas del gasto suelen considerar este tema como un asunto secundario y resaltan los gastos personales del Cabildo.

Solamente algunos han considerado el tema de crear un instituto estatal de pensiones y jubilaciones, o como quieran llamarlo, para poder crear un fondo especial.

En el sexenio de Carlos Salinas de Gortari fueron planteadas las Afores y otras formas de retiro, que solamente han beneficiado a la banca privada y no hacia quienes aportaron recursos o bien sus familiares beneficiarios al morir.

Las Afores y Siafores provienen de una idea de la banca chilena y los empresarios para beneficio personal, pero no responden a los intereses de quienes aportaron sus recursos económicos.

Hoy, para el beneficiario o su familia, en caso de su fallecimiento, es todo un largo proceso cobrar 100 ó 200 mil pesos en las Afores, es más si los aportadores pasaron la edad de los 65 años tampoco pueden acceder fácilmente por las trabas legaloides de la banca privada que los maneja.

En sí, un estudio de la Universidad de Harvard, en su doctorado en finanzas públicas, destaca que en México las instituciones de crédito han ganado más de mil 200 millones de dólares por Afores no reclamados o bien en los que con el apoyo de jueces federales lograron ganar juicios.

Es por ello que dentro del gobierno de la Cuarta Transformación es justo y urgente crear un sistema de retiro para los trabajadores basíficados (entre éstos los docentes de todos los niveles), de confianza y hasta aquellos que carecen de la seguridad social prestada por el Estado mexicano.

Antes de que colapsen las finanzas estatales que se prevé sean en los próximos tres años, es indispensable ya crear un fondo especial sin que nadie pueda meter mano a sus recursos, como pasó en el sexenio Presidencial de José López Portillo con los Bonos del Ahorro Familiar que hasta a los niños del nivel primaria les desaparecieron los recursos aportados.Por hoy es todo, nos leemos el viernes. Y no olviden navegar por nuestra página www.vidapolitica.com.mx por nuestras redes sociales @Vida_Politica y a través de su cuenta del Facebook con sólo escribir en su buscador REVISTA VIDA POLITICA